miércoles, septiembre 19, 2018

Nuestra Señora de la Piedad

La imagen de Nuestra Señora de la Piedad es obra del imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo quien la tallara entre los años 1957 y 1958, siendo bendecida un año después y realizando ese mismo año su primera estación de penitencia en el recién adquirido paso de palio de la Virgen de las Angustias quien lo utilizara hasta 1959 ya sobre costaleros.

Realizada en madera de pino de Flandes y con una altura de 159 cm, en la expresión de su cara aúna la dulzura y el dolor, manifiestos en sus ojos bien abiertos y con una mirada ligeramente hacia abajo, la boca entreabierta, con un rostro de gran belleza.

Ha sufrido varias restauraciones, como las efectuadas por su propio autor o la de Andrés Valverde en 1982 en la que le fue suprimido el candelero original, tallándole un nuevo cuerpo con su propia túnica de talla. En 1993, Miguel Ángel González Jurado la dotó de nuevo de candelero y le talló nuevas manos, dotándola de una nueva policromía, ya que la original se había visto afectada por las sucesivas restauraciones. La última restauración la llevó a cabo José Luis Ojeda Navío en 2006, recobrando la policromía original.

Entre el ajuar de la Madre salesiana, destaca la corona de salida, cincelada y dorada por el orfebre sevillano Antonio Pérez del Barrio del año 1983. Se decora con cabezas de ángeles en marfil, apliques de pedrería y una bola de circonita representando al mundo. Cuenta a su vez, con otra corona de metal sobredorado del año 1958 realizada por Angulo con motivo de la bendición de la imagen.

El Martes Santo suele lucir saya de tisú de plata bordada en oro, obra de Antonio Muñoz Sánchez  1983 y cinturilla de tisú de plata bordada en oro por el bordador cordobés Francisco Pérez Artés con diseño de Antonio Garduño en 1998. Antonio Villar bordó en oro fino y sedas la toca sobre manto en el año 1996.

Nuestra Señora de la Piedad